Cuando la publicidad te hace reír (y por eso funciona)

Seamos sinceros: todos odiamos los anuncios. Bueno, casi todos. Porque de vez en cuando aparece una marca que lo hace tan bien, tan diferente, que en lugar de buscar el mando para cambiar de canal, te quedas mirando y hasta te saca una sonrisa, y eso es oro puro en el mundo de la publicidad.

La publicidad que no molesta (sí, existe)

¿Te has fijado en lo que está haciendo Lipton últimamente en televisión? Porque es para quitarse el sombrero. En lugar de interrumpir un programa de televisión con el típico anuncio de 30 segundos que parece salido de otro mundo, la marca se cuela en lo que estás viendo de una forma tan natural que casi ni te das cuenta de que es publicidad.

¿Que sale alguien corriendo por la playa? Pues de repente aparece una botella de Lipton en su mano, como si siempre hubiera estado ahí. ¿Que hay una pareja en un avión? Lipton encuentra la forma de colarse en ese momento con un toque de humor que te hace sonreír. No te están gritando «¡COMPRA NUESTRO PRODUCTO!», sino que están ahí, siendo parte de lo que ya estás disfrutando.

Y lo mejor es que Lipton no está sola en esto. Uber Eats, MediaMarkt y más marcas también están jugando a este juego, y lo están petando. Cada una con su rollo, pero todas con la misma idea: hacer que te rías mientras y, de paso, te acuerdas de su marca y comentas su publicidad.

¿Por qué funciona?

Aquí viene la parte interesante. Cuando una marca te hace reír, pasa algo curioso en tu cabeza: tu cerebro empieza a asociar esa marca con algo positivo. No es magia, es simple química cerebral. Cuando te ríes, tu cerebro suelta un chute de dopamina, y tu memoria decide que eso que te hizo reír merece un hueco especial.

Por eso estas campañas funcionan tan bien:

  • Te acuerdas de ellas: Es mucho más fácil recordar algo que te hizo reír que un anuncio aburrido que te explica las características técnicas de un producto. Cuando piensas en Lipton después de ver estos anuncios, no piensas solo en un té helado cualquiera, piensas en esos momentos clips.
  • No te pones a la defensiva: Normalmente, cuando aparece un anuncio, tu cerebro activa el modo «me están intentando vender algo». Pero si te están haciendo reír, bajas la guardia. Ya no sientes que te estén vendiendo nada de forma agresiva.
  • Lo compartes: ¿Cuántas veces has grabado con el móvil algo gracioso de la tele para mandárselo a tus amigos o subirlo a redes? Pues eso. El contenido que te hace reír se comparte, y cada vez que alguien lo comparte, la marca gana visibilidad gratis.
  • La marca parece más humana: Cuando una marca usa el humor, deja de parecer una marca fría y se convierte en algo más cercano. 

El secreto está en pillarte en el momento justo

Lo que separa una publicidad brillante de una cutre es el timing. No vale con ser gracioso sin más. Hay que serlo en el momento exacto, aprovechando lo que está pasando en pantalla. Lipton no está soltando chistes porque sí; está creando pequeños momentos publicitarios que encajan perfectamente con lo que estás viendo.

Para que esto funcione, hace falta:

  • Conocer muy bien el programa: No puedes meter tu marca de cualquier manera. Tienes que entender qué está pasando, qué tono tiene, qué están sintiendo los que lo ven.
  • Ser rápido creando: Nada de usar siempre el mismo anuncio. Hay que adaptarse a cada situación, crear algo específico para cada momento. Lipton lo está clavando en esto.
  • No forzar la máquina: El humor tiene que salir solo, de forma natural. Si parece forzado, se nota a la legua y pierdes toda la magia.
  • Reaccionar rápido: En programas que son recientes o en directo, las marcas tienen que crear contenido relevante a toda velocidad, antes de que el momento pierda gracia.

Cómo lo está haciendo Lipton (y por qué está funcionando)

La campaña de Lipton en la televisión es un ejemplo perfecto de cómo hacer las cosas bien. Cada vez que aparecen, cumplen con esto:

  1. Se suben al carro de lo que está pasando: La marca no corta el rollo, se une a él. Si hay tensión o emoción, encuentran el ángulo gracioso para relajar el ambiente.
  2. Te hacen sentir que estáis en el mismo equipo: El humor funciona porque sientes que la marca está viendo lo mismo que tú y lo comenta de forma ingeniosa, como haría un colega.
  3. Mantienen su esencia: Aunque los contextos cambian, Lipton siempre transmite lo mismo: frescura, buen rollo, momentos para disfrutar. El humor refuerza esto sin necesidad de decirlo directamente.
  4. Hacen que la gente hable: Estas inserciones se convierten en tema de conversación. La gente las comenta en Twitter, las graba para TikTok, habla de ellas al día siguiente. Y eso es marketing gratis.

Otros que también lo han petado con el humor

Esto no es algo nuevo. La historia de la publicidad está llena de marcas que lo han petado haciendo reír a la gente. Old Spice pasó de ser la colonia de abuelo a ser cool gracias a unos anuncios absurdos pero brillantes. Dollar Shave Club empezó con un vídeo gracioso que básicamente les montó el negocio. Ikea lleva años haciéndonos reír con situaciones de casa en las que todos nos vemos reflejados.

Pero ojo, el humor no es una receta mágica que funcione siempre. Hace falta:

  • Que sea auténtico: El humor forzado se nota. Tiene que salir de entender de verdad a tu público.
  • Que vaya con tu marca: No todas las marcas pueden usar el mismo tipo de humor. Tiene que encajar con lo que eres y lo que representas.
  • Tener cuidado con los límites: Lo que es gracioso para unos puede no serlo para otros, o incluso molestar. Hay que conocer bien a tu audiencia.
  • Ser constante: Una inserción graciosa está bien, pero si lo haces de forma regular, construyes realmente la personalidad de tu marca.

Qué pueden aprender otras marcas de esto

Si tienes una marca o trabajas en marketing y quieres hacer algo parecido a lo de Lipton, Uber Eats o MediaMarkt, aquí van los consejos:

  1. Conoce a fondo dónde te metes: No puedes colar tu marca de forma natural si no entiendes bien el contenido donde vas a aparecer.
  2. Ten un equipo creativo ágil: Necesitas gente que pueda crear contenido relevante rápido, adaptándose a cada situación sobre la marcha.
  3. Atrévete: El humor requiere arriesgar un poco. No todo va a salir perfecto, pero la gente valora la autenticidad y que lo intentes.
  4. No midas solo las ventas directas: El valor de estas campañas va más allá. Mira también cuánto se habla de ti en redes, cómo te recuerda la gente, cómo se siente hacia tu marca.
  5. Sé constante: Un anuncio gracioso está genial, pero una estrategia mantenida en el tiempo es lo que realmente construye marca.

En resumen: hazles reír y ganarás

Vivimos en un mundo donde captar la atención de alguien es cada vez más difícil. Las marcas que consigan hacernos reír de forma auténtica y en el momento adecuado son las que van a ganar.

Lipton lo está rompiendo con su estrategia de publicidad divertida en la televisión. Las marcas que están participando están cambiando las reglas del juego, demostrando que puedes vender sin ser pesado, promocionar sin ser aburrido.

La clave está en entender que la publicidad ya no va solo de enseñar productos. Va de crear momentos que se queden en la memoria. Y pocos momentos se quedan tan grabados como cuando te ríes de verdad.

Así que ya sabes: si quieres que tu marca destaque, no interrumpas a tu audiencia. Únete a lo que están viendo. Hazles reír y, de paso, crearás algo mucho más valioso que un simple recuerdo de un anuncio: crearás una conexión real que se traducirá en que te elijan a ti, te recomienden y, al final, compren lo que vendes.

Y tú, ¿qué opinas de lo que está haciendo Lipton en la televisión? ¡No olvides seguirnos en nuestras redes sociales para no perderte ninguna novedad!

mkpro
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.